
Mecanismo Blanco apareció publicado en El Víbora desde Diciembre de 2001 hasta el último número de la revista en Diciembre de 2004. Pero la serie, aunque parezca mentira, nació como un encargo para una publicación algo diferente…¡
GQ!
(asombro general)La cosa fue que un colaborador de
Mondo Brutto trabajaba allí y me ofreció hacer una página mensual para sustituir a Peter Bagge, que lo acababa de dejar
(más asombro todavía). Dibujé las tres primeras páginas de
Mecanismo Blanco, se las pasé, le gustaron y me dijo que empezarían a publicarse en el número de Septiembre. Cuando todo pintaba de color de rosa (mala señal) y yo ya me veía nadando en las doradas monedas de aquel magnífico sobresueldo, llegó Septiembre pero, horreur, en GQ no había nada mío.
Por supuesto, nadie me llamó para comunicarme que igual no era buena idea que siguiera preparando páginas porque en la revista habían pasado del proyecto. En fin, la típica historia que le pasa mil veces a cualquier dibujante.
Lo mejor llegó cuando llamé a nuestro hombre para saber qué había pasado. Me contó que su jefa lo había leído, que le había gustado (ja ja, seguro) pero que claro, que
yo no era tan famoso como Peter Bagge! Er, sin comentarios.
Unos días después me llamó para ofrecerme publicar la serie en Mondo Brutto -esta parte me encanta-, donde me pagarían en forma de enorme prestigio e infinitas posibilidades de promoción profesional. Afortunadamente, para entonces Miguel (B. Núñez) ya había pensado en enseñárselas a la gente de El Víbora, donde él llevaba un tiempo colaborando. No es que El Víbora pagara mucho más que Mondo Brutto, pero bueno, por lo menos no estaba trabajando gratis. Fin de la anécdota.
(murmullos de decepción)
Por cierto, aproximadamente la mitad de la serie la coloreé con la ayuda de Miguel. Cuando empecé con la serie yo no tenía ordenador y aprovechaba mis frecuentes viajes a Madrid (entonces vivía en Barcelona) para colorear las páginas. Nuestro sistema de trabajo era de lo más peculiar: Miguel se ponía al mando del Photoshop y yo le iba diciendo “ahí azul, azul eléctrico”, “ahí verde fosforito”, “clara de huevo” (un clásico de nuestra paleta de colores, ja ja)
Gracias a aquellas sesiones aprendí a medio manejar el Photoshop, lo cual, unido a que sin
Mecanismo Blanco no creo que hubiera hecho
Silvio José, me lleva a pensar que aquel encargo fallido…CAMBIÓ MI VIDA!…¡gracias! ¡gracias!
(ovación)